martes, 13 de agosto de 2013

La ética en el contador Público







                                                               Obra de Víctor de la Rosa

El código de ética del Contador Público muchas veces parece pasar desapercibido. A diario se ve como son quebrantadas las normas básicas allí expuestas; en numerosas ocasiones incitados por los mismos gerentes de las empresas, los cuales son ellos mismos quienes delatan a un Contador Público en caso de tener inconvenientes con cualquier tipo de entidad.

Es importante que todo Contador Público que ejerza sus funciones tenga muy claro a lo que se expone al infringir las normas. Quizás muchas veces se hace para darle gusto a personas que no tienen nada que ver con ejecución de la profesión pero que en un momento dado causan daño tanto a los Contadores Públicos como a las empresas, ya que éstas tarde que temprano se van a ver en serios aprietos económicos por multas, sanciones, iliquidez etc.

La enajenación mental, la embriaguez habitual u otro vicio o incapacidad grave judicialmente declarado, que lo inhabilite temporalmente para el correcto ejercicio de la profesión. Desconocer flagrantemente los principios de contabilidad generalmente aceptados en Venezuela como fuente de registros e informaciones contables. Incurrir en violación de la reserva comercial de los libros, papeles e informaciones que hubiere conocido en el ejercicio de la profesión. Reincidir por tercera vez en causales que den lugar a imposición de multas.

En este sentido se hace necesario preservar los principios básicos de ética profesional como la Integridad, objetividad, independencia, responsabilidad y observaciones de las disposiciones normativas, las cuales son muy elementales para los profesionales de la contaduría pero pareciera que ni siquiera supieran que existen o que simplemente se dejan a un lado.

El ejercicio de la profesión como Contadores Públicos exige mucha responsabilidad al dar asesorías y desempeñar labores referentes a la Contaduría por lo que se hace muy necesario e importante actualizar los conocimientos en este aspecto para un buen desempeño de la labor.

Claro esta que no es de desconocer las excelentes labores que realizan muchos Contadores Públicos trabajando con verdadero compromiso y responsabilidad tanto con ellos mismos como con la empresas y por lo tanto con la sociedad; labores que hacen que la parte financiera sirva verdaderamente para lo que fue creada la contabilidad.

jueves, 8 de agosto de 2013

Lo revolucionario es tener ideas


                                                          Rigoberto Lanz  (1945-2013)

Entrevista a Rigoberto Lanz por Hernán Carrera
Publicada en El Mundo, Caracas, jueves 12 de enero de 2006, p. 10

Si hay o habrá revolución cultural en Venezuela, todavía está por verse. Por lo pronto, Rigoberto Lanz apunta certezas más inmediatas: que el campo del arte y las ideas bulle hoy como nunca bajo el efecto creativo de la turbulencia; que la diversidad se expande y multiplica; que el desafío verdadero es hacer de la democracia el tuétano de la sociedad; y (no todo puede ser buenas noticias) que hay que cuidarse por igual de la “teresacarreñización” y del “atajo fácil” de la ideologización y el adoctrinamiento.

Hernán Carrera

Contestatario: tal podría perfectamente ser, en su mejor sentido, el oficio que condense y resuma el extenso -extensísimo, más bien- currículo de Rigoberto Lanz. Con doctorados y posdoctorados varios en su haber, con una trayectoria docente que llega a los sacrosantos predios de la Sorbonne de París, pero sobre todo con una acendrada costumbre de llevar la contraria y de abrirle siempre nuevos espacios al ejercicio de la crítica, no ha de extrañar entonces que ahora contradiga al por igual a quienes piensan que la cultura murió de crisis, a quienes creen que no sufre crisis alguna y hasta a aquellos que se apuran por salir de ella. Simplemente, está convencido de que esa turbulencia es ante todo posibilidad y tiene un efecto positivo.

“Claro que no se puede vivir permanentemente en zozobra, en desorden; pero hay en el desorden una especie de momento creativo. Este desbancamiento, esta pérdida de referentes, este mapa que genera un desconcierto, que puede ser muy negativo y paralizante, puede ser también muy creativo. En otros campos, el de la vida militar, el de la seguridad pública, quizá esto hay que detenerlo inmediatamente. Pero en el campo cultural, esa falta de cánones, de criterios, de personajes dediscurso oficial que dictamina, me parece que tiene ventajas, en ese sentido de ser posibilitador. Yo apostaría entonces por un rato más a esta incertidumbre y a esta zozobra, antes que venga algún mandarín a decir, qué es lo que hay que hacer y cómo hay que hacerlo. No hay cada más peligroso que alguien que tenga bien clara qué es lo que hay .que hacer en el terrenode la cultura. Eso es más riesgoso que mono con hojilla".

NOS DIVERSIFICAMOS 0 ERRAMOS

Suerte de voz cantante por Venezuela en las labores preparatorias de la Convención de la Unesco sobre diversidad cultural, Lanz asegura que venimos de momentos mucho más difíciles. En toda América Latina, ha dicho, están presentes las huellas deuna historia común, en la cual "los mercados culturales han funcionado desde siempre como maquinaria infernal de la violencia y la exclusión”.

- ¿Cuáles han sido esas huellas?

- La más dramática es tal vez esta asimetría obscena, diría, entre la ignorancia, la depauperación cultural de la gente, y las élites que consumen bienes culturales. Que además no se expresa solamente en el campo de la cultura. Es estructural, tiene que ver con el hambre, con los modos de vida, con todo. Pero se expresa específicamente en esta suerte de miseria humana, esta cultura de la pobreza, que es también pobreza cultural: desde la ignorancia, como no saber leer y escribir, hasta la presencia marginal en cualquier ámbito de los bienes culturales: hay un cine para pobres... Una cultura que, en el mejor caso, les arrima las migajas. Esto es historia de siglos.

-¿Eso es resultado de la pérdida de diversidad, de la homogenización, o son dos problemas distintos?



- Están muy ligados. Tienen que ver con la presencia brutal de un culturicidio, un homicidio, un ecocidio, un etnocidio, que ha habido aquí desde hace 500 años, que no se puede comparar con los modos desiguales como las sociedades se desarrollan normalmente. Aquí estamos hablando de una asimetría un poco peculiar, que es la de la conquista, la colonización, la esclavitud, que son los modos más brutales que ha inventado este monstruo llamado hombre para clavarse a su vecino. Las huellas culturales de ese proceso son muy complejas de evaluar, pero lo que está a la vista es este enorme bolsón de poblaciones que nunca accedieron a nada. Ni a la cultura formal – la educación, la formación ciudadana, los valores cívicos-, ni mucho menos a los espacios culturales construidos a propósito de los saberes de la gente. Todo ello alude a la diversidad, sí, pero sobre todo, a la diferencia social que está detrás.



- Después de aprobada la Convención, sin embargo, no se ha vuelto a escuchar nada sobre el tema. ¿Qué repercusiones cabe esperar de ese acuerdo para Venezuela?

- Justamente, desde el año pasado hay un programa muy ambicioso, que impulsa el amigo Benito Irady, que terminará en octubre próximo con un gran evento. Pero está precedido de decenas o centenas de actividades, todas referidas a ladiversidad, un poco como de levantamiento regional y local de todo lo que son las expresiones culturales. Eso va ya como por la sexta región. Pero eso ocurre un poco anónimamente, ocurre para los entendidos y para el lugar donde se está llevando a cabo, y no tiene la resonancia a la que uno aspiraría como algo que está creando una nueva realidad.

-¿Y en efecto se está creando?

-Ahora es que vienen a producirse hechos, que tienen que ver con la manera como se está comportando el mapa cultural del país, cómo están actuando el Estado y la sociedad en relación con sus nuevos derechos, con sus nuevas plataformas, con todo lo que se deriva como cascada de la aplicación de la Convención..El sector al que más le compete esto, que es el Ministerio de la Cultura, ha emprendido un programa que me parece bastante ambicioso, bien formulado. Pero esto no depende solamente de los operadores culturales. Hay aspectos en los que hemos sido un poco lentos. Por ejemplo, la ratificación de la Convención por parte del Parlamento. No se justifica que todavía no lo hayamos hecho, que Venezuela no sea el primer país en ratificarla.

LA COSA ES HASTA CUÁNDO

- Durante el último año, ciertamente se ha notado un suerte de boom de actividades culturales. La pregunta sería cuánto de eso cabe atribuirlo a una “revolución cultural”, o si es un “más de lo mismo” potenciado por el ingreso petrolero.

- Hay de todo. Pero si uno mira con detenimiento, lo evidente es que hay un despertar. Tanto desde el punto de vista de de los grandes eventos como de hechos más anónimos, que hay que ver recorriendo el interior, paseando por los pueblos, creo que hay un bullir que como nunca está encontrando formas de expresión. Tanto de los viejos formatos –los ateneos, los festivales, los premios- como de este intento de encontrar nuevas modalidades de acción cultural. Que es lo más complejo, porque la tendencia suele ser,, justamente, reproducir los viejos mecanismos de expresión cultural. Hay que poner mucha voluntad para descentralizar„ para desconcentrar, para no reproducir sin quererlo los viejos hábitos de la cultura de bellas artes, nuestra "teresacarreñización" de la cultura.

-¿Y en los contenidos? ¿Encuentra algo nuevo, algo distinto que anuncia una revolución cultural?

- Bueno; es muy temprano para decirlo. Pero hay pistas, signos que indicarían que en los propios contenidos es probable que estemos germinando cosas nuevas. Aunque, como todos sabemos, un cambio cultural es lo último que ocurre en una sociedad, es lo más lento, lo más difícil. Y al mismo tiempo, como dice mi hermano Carlos a cada rato: si la revolución no es cultural, no es revolución. Lo que no adquiere forma cultural, lo que no se vive culturalmente, lo que no impregna la piel en la sensibilidad cultural, es efímero y es reversible.

- Hay una tendencia muy marcada que apunta más a la ideologización que que a la culturización.

- Sí, porque también es un camina fácil, un atajo, un poco entendiendo esto por adoctrinamiento, por afirmar un par de ideas fuertes como "lo nuestro". Pero en el fondo no hay nada nuestro, en términos ideológicos, que pueda ser en sí mismo revolucionario. Lo que es revolucionario es tener ideas. Yo diría: las que sean. Después nos entendemos. Lo que es revolucionario es tener sensibilidad, para emocionarse con la música, con el canto de un pájaro, con la luz. La revolución comienza por la expansión de la sensibilidad. Ser un fanático de lo que sea, por mucho que te inmoles, por mucho que seas honesto con tus creencias, puede ser profundamente reaccionario.

- ¿Y se expande hoy esa sensibilidad? ¿Hay un estímulo a la diversidad cultural?

- De hecho. Y no sé hasta cuándo dure. Es como las misiones, que son un desorden sabroso, que reconoce que los ministerios no sirven, que el estado no sirve, que busca de alguna manera rehacerlo. Frente a un Estado inmóvil, parapléjico, hay que buscar formas, y la forma de las misiones me parece muy interesante. La Misión Cultura, en ese sentido, me parece una cosa que abre canales, se salta un poco la burocracia, etc. Pero no puede proponer eso como el momento permanente de hacer vida activa, de organizar, de dejar huella. Tiene que llegar un momento en que se consolide.

La gran sospecha

Paradigmas que caen, criterios cambiantes, desplazamiento de élites, incertidumbre: ¿y después? La pregunta por lo que pueda resultar para la cultura de la consolidación de este desbarajuste la formula Rigoberto Lanz de otra manera: “¿Habrá un canon revolucionario? Mi respuesta es una gran sospecha y un gran escepticismo, porque canon es canon. La lucha es contra el canon. Una rebelión contra las formas que se canonizan y terminan imponiendo el’el’ criterio para lo que es bueno o es malo en el arte. En pocas palabras: yo no me conformaría con un cambio de personajes, dejando intactos los mismos formatos. No se puede creer que con nuevos directores o funcionarios, la vieja estructura puede ser ahora revolucionaria”.


Entrevista a Fernando Savater en "La Vanguardia", 15 de octubre de 2012, a propósito de su libro Ética de urgencia (Barcelona, Ariel).



Nací en San Sebastián y vivo en Madrid. Soy escritor y filósofo. Tengo un hijo, Amador (37). Soy un demócrata fundamentalista. ¿Dios? No me defino. Sólo conozco dos revoluciones auténticas: la Seguridad Social y la enseñanza pública


¿Qué es un idiota?
Deriva del griego idion, que significa "lo propio de uno": idiota es el que quiere vivir sin implicarse en su sociedad.

Un ejemplo de idiota.
Quien dice "paso de política".

Por no pasar, ha llevado usted escolta.
Ahora ya no. Veremos ahora qué habrá que pagarle a cambio a ETA...

¿Cómo educar ante la violencia?
Afrontándola. Las peleas en el patio de colegio pueden ser también muy educativas.

¿Sí?
Si de niño bregas con la violencia, de mayor sabrás usarla con proporción. Si de niño no la conoces, de mayor puedes matar a alguien por no haber aprendido a dosificarla.

¿Se pegaba usted mucho de niño?
Corría para que no me pegasen. Yo pronunciaba mal, hablaba extraño, leía mucho... ¡era un bicho raro! Por eso me perseguían.

Hoy imparte lecciones de ética a jóvenes. ¿Qué les enseña?
Que sólo la reflexión les protegerá de la propaganda. ¡La educación es imprescindible!

¿Qué principio básico les transmite?
El de racionalidad. Ser racional en el trato con las cosas y razonable en el trato con las personas.

¿Cómo educar bien?
¡No contagiándoles nuestros miedos!

¿Qué haría si fuese ministro de Educación?
La única revolución cierta que conozco es la educación pública y la sanidad pública. Impondría la idea de que todo el mundo es educable, y algunos parámetros comunes a todo el país.

¿Pierden autoridad nuestros maestros?
La autoridad se tiene por percusión o por persuasión. ¡O violencia o argumentos seductores!

La gracia es persuadir.
Todas las personas son respetables, pero no todas las ideas: faltarle el respeto a una idea no es faltárselo a la persona que la sostiene. ¡Argumentemos!

¿Hay diferencia entre ética y moral?
La ética reflexiona sobre la libertad. La moral es el conjunto de valores prácticos imperantes en una sociedad en un momento.

De su amistad con el filósofo Cioran, ¿qué aprendió?
Era provocador y divertido, su humor negro era de una alegría feroz.

Cíteme uno de sus aforismos.
"El gorila es un mamífero triste. Desciendo de su mirada".

Parece un tuit.
Él era partidario del aforismo y del epitafio, y es verdad que los tuits tienen algo de eso, ¡ojalá que con la hondura de Cioran!

¿Qué dice a los jóvenes sobre felicidad?
Que es un horizonte hacia el que caminar, y que siempre se aleja. ¡La alegría está más a mano!

¿Guardan relación felicidad y dinero?
Si nada tienes o tienes demasiado, te obsesionas, ¡y eso lastra la felicidad!

¿Y con la libertad?
El ser humano está condenado a ser libre: es la paradoja. ¡No puedes no ser libre!

¿Somos más felices ahora o antes?
Somos más exigentes. Antes, para hacer una llamada telefónica, esperábamos a que una operadora estableciera conferencia... Y ahora es tan fácil llamar que nos cabreamos por una interferencia en el móvil.

Es verdad.
Podemos volar en pocas horas al otro lado del Atlántico (¡lo que es asombroso!), pero nos enfadamos por un leve retraso.

Queremos siempre más.
La persona cultivada lo tiene más fácil: no necesita pagarse un crucero o un viaje a un parque de atracciones. Basta con un libro, un paseo, una mirada. ¡La incultura es cara!

Bien visto.
Todos ignoramos más de lo que sabemos y procuramos remediarlo, ¡pero hoy muchos personajes populares se jactan de su ignorancia, se enorgullecen de ser incultos!

¿Es incultura ofenderse por la publicación de unas caricaturas de Mahoma?
O los ofendidos se contagian de democracia, o el resto nos contagiamos de teocracia. Hay que optar. Si hubiesen optado por no ofender a los creyentes, ¡ni Galileo ni Giordano Bruno hubiesen publicado nada!

¿Hay relación entre moral y religión?
La moral busca una vida algo mejor, y la religión busca algo mejor que la vida.

¿Un ejemplo?
Una mujer en Arabia Saudí tiene prohibido conducir. ¡Que decida ella, si es religiosa, no conducir!

También hay algunas coerciones en democracia.
Para intentar evitar atropellos de algunos sobre otros, pues tendemos a ser todo lo malos que nos dejan ser.

Lástima.
Tiene menos mérito el que actúa bien en espera de recompensa (paraíso) que el que lo hace sin esperarla.

El amigo Dragó ha sido padre con 75 años: ¿alguna objeción moral?
Es una apuesta vital... Lo inmoral sería hurtarle a un hijo parte de su linaje.

¿Cómo es eso?
Si una pareja adopta a un bebé de vientre alquilado y le oculta su linaje masculino, vulnera sus derechos.

Un consejo para educar a mis hijos.
No pretenda caer simpático. La hiedra crece bien si topa con la resistencia del muro.

Leer más: http://www.lavanguardia.com/lacontra/20121015/54352577827/la-contra-fernando-savater.html#ixzz2bPZ0cWjs
Síguenos en: https://twitter.com/@LaVanguardia | http://facebook.com/LaVanguardia

MORAL Y ÉTICA.

Por: Darío Martínez Morales - Roberto Solarte Rodríguez.

En el origen de la distinción entre ética y moral se encuentra un hecho etimológico: las palabras griegas "èthixós, éthos", que significaban carácter, modo de ser, se tradujeron al latín como "éthicûs", aunque también los latinos empleaban una familia de palabras sinónimas: "morâlis, môs, môris", con el sentido de deseo, capricho, uso, costumbre, manera de vivir. Esto explica que en la vida corriente se empleen "ética" y "moral" como términos intercambiables, aunque se ha llegado a establecer la diferencia de llamar moral a la costumbre y ética a la reflexión filosófica sobre lo moral, es decir, al estudio de los conceptos de la "razón práctica": bien, correcto, deber, obligación, virtud, elección, etc. (nota 01). Por otra parte, estos dos antiguos términos han visto modificado su sentido de manera que no se han conservado sin modificaciones a lo largo del desarrollo de la cultura occidental. Actualmente, en nuestro contexto latinoamericano, estos términos se usan con una pluralidad de significaciones, en ocasiones demasiado laxas, en ocasiones demasiado ambiguas y, en algunos casos, se entiende por las palabras en cuestión una misma cosa. Ante este panorama de diversidad, el intento de este escrito es aclarar dichos términos y proponer, a manera de "reglas", lineamientos para su correcto empleo. No se trata de reñir con el lenguaje corriente y con el uso que de los términos moral y ética se hace, sino, por sobre todo, precisar y esclarecer los múltiples problemas que podemos evitar si hacemos un adecuado empleo de estas dos palabras.



Moral

En un primer momento la moral surge como la pregunta por la rectitud de las acciones. Cuándo nos interrogamos sobre nuestra actuación ¿Estaría bien lo que hice? Cuando enjuiciamos el comportamiento de alguien, diciendo: "me pareció injusto lo que hiciste". Cuando aludimos a las obligaciones, deberes, o a ideales como lo justo o lo deseable, en frases como: " realmente, deberías hacer esto"; en todos estos casos, se ponen en juego nuestras apreciaciones sobre lo acertado o desacertado que resultan las acciones humanas. Estos juicios e interrogantes sobre las diversas acciones apuntan a lo que consideramos que está o no está bien realizar.



La pregunta por el bien está en el fondo de la problemática moral: ¿Qué está bien hacer? Este interrogante, naturalmente, se lo formula un hombre concreto, en un contexto sociocultural determinado y en unas circunstancias históricas que son peculiares para él. Por tanto, la persona en cuestión se pregunta sí su actuación pertenece a la clase de acciones aprobadas por regla general en la comunidad en la que vive. Así las cosas, la acción moral es tal, si está acorde con la práctica aceptada en un contexto. Lo moral es el conjunto de normas aceptadas socialmente, que buscan armonizar la convivencia entre los hombres de determinada comunidad. Los problemas morales, expresados en juicios o preguntas sobre las actuaciones, se resuelven en la confrontación con las prácticas comunitariamente aceptadas y propuestas como normas de conducta. En consecuencia, la moral es un conjunto de normas que regulan las conductas de los hombres en determinada sociedad.

Esta "reglamentación" moral se origina en las prácticas concretas que surgen en una sociedad con miras a posibilitar la convivencia humana. Se quiere llamar aquí la atención sobre este asunto: el plano de lo normativo, el deber-ser o lo moral, tiene su génesis en prácticas nacidas en el mundo de la vida cotidiana, el ser o la moralidad. Naturalmente, este código de conductas se integrará en las costumbres y en la cultura de la sociedad que lo hizo posible. Moral y moralidad interactúan en una relación que las implica indisolublemente. Como moral en acción, la moralidad se recoge en el término moral.


No obstante, es preciso distinguir y no confundir el plano de lo normativo con el de lo efectivo o de las costumbres vividas. Aunque aquí esta distinción es aclaratoria, porque como ya dijimos, integraremos prácticas y normas a lo que venimos denominando como moral.


Es relevante insistir aquí en los hechos, pues la moral es creada por una comunidad humana (tribu, clase, nación, sociedad, etc.), brota de sus necesidades y se inscribe en un contexto histórico y cultural. Por tanto, toda moral es relativa a una época histórica y a unas circunstancias sociales y culturales bien precisas. El ser humano, al socializarse en determinado contexto, hace suya cierta moral. Ya en el aprendizaje del lenguaje están delineadas formas de vida que son, en este caso, directrices morales que el individuo deberá a su medio y a su cultura. El ser humano existe en una sociedad desde siempre y no podrá prescindir de ella a voluntad. Nadie construye su moral de manera perfectamente íntima, ni porta una moral privada, sino que ésta es el producto de sus vivencias en una sociedad que lo llevan a conformar "cierta moral". El ambiente e influjo familiar, el grado de educación, el entorno experiencial, delinearán determinada moral. La moral de un ser humano concreto es hija de una situación contextual, también bastante concreta. Aquí no existe remedio alguno. Pero esto no implica que el ser humano en cuestión, debido a su experiencia existencial única, no se apropie de su contexto de forma diversa a otros seres humanos y acabe "interiorizando" una moral propia de sus contingencias. Se considera importante llamar la atención sobre este punto, porque en su percepción radica una importante diferencia entre lo moral y el derecho.


Mientras la legalidad moral exige una adhesión íntima y un convencimiento personal del ser humano, la legalidad jurídica debe cumplirse aún sin estar convencidos o tener una adhesión personal. La esfera del derecho aparece a cada individuo como una imposición o algo involuntario, mientras que en la esfera de lo moral el proceso de la apropiación del individuo es condición sin la cual no podemos llamar a un acto "moral". Este aspecto "personal" de la moral tiene como consecuencia legítimas controversias morales que enfrentan acciones individuales con prácticas sociales aceptadas, donde, como lo decíamos al inicio, no se ponen en cuestión las normas de rectitud acogidas en determinado contexto.


Cabe la posibilidad de que la problemática moral se prolongue, si al intentar resolver una cuestión de conducta entran en contradicción dos normas o deberes morales. Tal caso no se presenta si la norma responde de manera no ambigua y apropiada a la acción. Pero si, como son los casos más importantes en moral, cuando surgen cuestiones prácticas que señalan caminos diversos y en ocasiones enfrentados. Se hace necesario, entonces, establecer criterios ulteriores. Considerese el caso en que tú prometieras a alguien ir al cine y que hayan fijado una hora para el encuentro, pero que, de modo inesperado, sea solicitada tu ayuda para cuidar a tu madre que enfermó repentinamente. Aquí tienes el ejemplo de un conflicto de deberes: "cumplir mis promesas" frente a "ayudar a los demás" (más aún sí se trata de mi madre). Propuesta tal divergencia entre estas dos exigencias, el conflicto se resolverá si se consideran, tanto como se pueda, los riesgos que van implicados en ignorar alguno de los dos deberes. Aquí se trata de elegir "el menor de los dos males". Mirar las consecuencias menos funestas ayuda a resolver este impase. Nótese bien que en esta problemática moral se apela a las consecuencias en la ausencia de una norma o deber pertinente. Así, lo que indica que alguien se incline en busca de una práctica aceptada como patrón de conducta, o en busca de las mejores consecuencias de su acción, son las circunstancias específicas de la problemática moral particular.

Es obvio, pero por ello no hay que dejar de decirlo, que la moral de una sociedad está viva, esto es, que los cambios económicos, sociales, políticos, culturales inciden sobre la moral considerando sus prácticas y normas demasiado restrictivas o demasiado laxas. Existe un flujo y contra flujo entre todas las instancias sociales y la moral. En este sentido, se sostienen prácticas y códigos aceptados, o se resuelven los conflictos apelando a las prácticas más tradicionales, o se transforman las reglas cuando se encuentran otras que permiten prever mejores resultados.


Un asunto que requeriría detenerse un poco es el de la confrontación entre diversos y diferentes códigos normativos, o entre normas de diferentes marcos morales. Cuando nos preguntamos por ejemplo, ¿Qué sería mejor, la monogamia de las sociedades cristianas occidentales o la poligamia de las sociedades mahometanas orientales?, estamos enfrentando no solamente dos normas, sino dos códigos morales y con ello, dos formas de vida, dos prácticas aceptadas cada una en su contexto. No tiene ningún sentido buscar privilegiar alguna de ellas sobre la otra, si no es un auténtico discernimiento existencial el que se realiza, donde realmente se pone en juego el cambio de una práctica por la otra. En este caso, esta disyuntiva sería un asunto personal, y la decisión final también: o me quedo perteneciendo a una sociedad occidental cristiana, o prefiero ir a vivir como miembro de una sociedad mahometana. Sea lo que fuere, lo que me impulsa a privilegiar una práctica sobre la otra es una preferencia personal, según la cual creo que voy a lograr mayor felicidad asumiendo una forma de vida y dejando la otra (nota 02).



Hasta aquí entonces, no tenemos más que lo moral presentado como diversas costumbres y reglas de convivencia, que se encuentran interactuando desde sus diversos contextos. Si quisiéramos plantearlo de otra forma, diríamos que propiamente no existe "la moral" sino diversas moralidades en relaciones de semejanzas y de conflictos. Quien quisiera sobrepasar este contextualismo moral en búsqueda de una moral más global o de valoraciones más universales, se encontraría con el problema del relativismo moral. Esto es, con la carencia de un absoluto moral que rija como patrón las diversas moralidades concretas. Aunque el patrimonio histórico - cultural humano ha mostrado en su transcurrir la conquista de ciertos valores, de ciertas normas, de ciertas prácticas que en diferentes sociedades perduran y no pierden su vigencia, cabe la pregunta de sí esto da pie para consolidar un canon moral universal que rompa dicho relativismo. Parece indiscutible describir el panorama moral actual como abierto a la diversidad y el desacuerdo. Por otro lado, resultaría interminable un posible debate entre los defensores de las diversas morales, pues se carece, como ya anotamos, de un patrón moral que pueda entrar a legislar entre tanta propuesta (nota 03). Si se persiste en legitimar o fundamentar cierta moral sobre otra, este ejercicio propiamente ya no compete a la moral, pero, ¿Será posible?


Ética

La moral se vive, pero también se puede pensar. Esto significa que el esfuerzo por pensar el fenómeno moral que estamos llevando a cabo desde el aparte anterior, es ya ético; esto es, moral pensada. Existe un cambio de nivel entre moral y ética determinado por la reflexión. No es que la persona que viva la moral no reflexione sobre sus actos, sino que la reflexión que identifica la ética no es cualquiera. Es una reflexión de carácter filosófico. Reflexionar filosóficamente sobre el asunto moral, significa preguntarse por la racionalidad contenida en esa experiencia humana, significa hacer análisis del lenguaje usado en este campo, significa explicar un tipo de experiencia. Para algunos significa, en fin, fundamentar e intentar justificar cierto tipo de moral. Lo que es cierto aquí, es que estamos en el campo de la teoría. La ética es teoría moral, estudio filosófico de la moral, investigación desde las coordenadas de la reflexión filosófica del tema moral.


Las ciencias de cualquier especialidad pueden asumir una investigación de lo moral. Sin embargo, ello no es en sí propiamente "hacer ética". La antropología, la psicología, la biología, la economía, la sociología, están en condiciones de acceder a un estudio de la experiencia moral. Esto efectivamente contribuye a enriquecer el bagaje teórico de cada disciplina, pero no es propiamente ética. No obstante, las diversas explicaciones logradas en el plano científico contribuirán, dirigirán y orientarán a diversas investigaciones filosóficas sobre la moral. La ética no puede realizarse sino en un continuo diálogo de disciplinas que versen sobre la moral, y de cara a la experiencia moral que se vive en la sociedad que se intenta comprender. Aunque el saber de la filosofía es distinto del saber científico, sólo una filosofía que no de la espalda a otros saberes, entrará enriquecida al análisis moral.



Cuando la filosofía se dispone a desentrañar la racionalidad contenida en la moral, lo que estudia es una forma de conducta humana que los hombres consideran valiosa, obligatoria y debida en un contexto cultural e histórico concreto. Lo propio de la ética no es crear moral, pues la ética no se puede entender como una disciplina normativa, cuya tarea sea señalar la mejor conducta moral. El filósofo moral no es quién para dirigir la acción de alguno, ni para indicar de modo inmediato a los hombres qué deben hacer. El filósofo moral tiene como obligación dar razón filosófica de lo moral, ocuparse de lo moral en su especificidad conceptual. Naturalmente depende de la filosofía que se asuma, el tipo de análisis moral que se realice. Así como no existe una moral sino morales, tampoco existe la ética sino diversas éticas; no obstante, en este escrito nos ocupamos por captar los "aires de familia", lo "típico" tanto de la moral, como de la ética, aunque sin perder de vista la diversidad presente en una y otra (nota 04).


En el despliegue de la cultura occidental, el término "ética" ha ido ganando un uso que no fue el de sus comienzos. Esta palabra hoy identifica una disciplina filosófica que intenta develar la racionalidad contenida en la experiencia moral. Sin embargo, se persiste en un uso de este término a la par con el de moral, en ocasiones por descuido o por desconocimiento, pero también en ocasiones porque no se comparte la diferencia entre moral y ética en cuanto al asunto de la fundamentación se refiere. Veamos: Para muchas filosofías actuales y en consonancia con la tradición de esta disciplina, lo propio de la reflexión racional es buscar los fundamentos sobre los cuales ella misma se apoya. Esto es, la filosofía se concibe a sí misma como autofundante. Para el caso de la ética, este tipo de discurso se debe legitimar, es decir fundamentar, porque, a la vez busca fundamentar la moral. Como se puede apreciar aquí, ética se entiende como el ejercicio filosófico que busca fundamentar la moral. Esto dicho en términos más simples, significa preguntarse por lo que hace bueno al bien (¿por qué se debe hacer lo que está bien?). Si observamos con atención, para esta forma de concebir la ética la pregunta de la moral es por lo que es bueno. La pregunta de la ética debe ser por lo que se encuentra detrás de lo que se considera moral.


Existen quienes piensan que los términos moral y ética pueden y tienen que utilizarse de manera equivalente y en un mismo nivel, sobre todo si es el argumento de la fundamentación el que decide su diferencia, aunque éste es un completo sin sentido. ¿ Por qué se debe hacer lo que está bien?, es una pregunta que está a la misma altura de ¿Por qué son verdes las esmeraldas? Sólo se podría contestar a la primera pregunta con otra. ¿Qué otra cosa se debería hacer? Como vemos, quienes optan por esta posición no ven necesidad de ir más allá de los razonamientos morales tratados ya en el aparte designado a lo moral. " La ética o moral" será capaz de "justificar" una práctica social o una norma como opuesta a la otra, pero esto no se puede extender a la "justificación" de todo el razonamiento sobre la conducta. De lo contrario, desde principios extramorales o extraéticos estaríamos fundando y legitimando determinada moral, y esto no sería competencia propiamente del filósofo (nota 05).


A pesar de la controversia sobre la fundamentación y de su consecuencia, que hace el uso de los términos moral y ética unívocos o disímiles, se sigue considerando aquí y por otras razones que ya están presentadas, que moral vivida y moral pensada son dos cosas diferentes y que esto mismo marca la diferenciación entre el uso de la palabra moral y el de la palabra ética.


Es importante destacar que la actividad ética reúne dos ingredientes que la constituyen, la identifican y la definen: su clara matriz filosófica y su preocupación por la moral. Como ya se sostuvo, el tipo de filosofía asumida determina el talante de la respectiva ética. Un interés no inmediato, sino mediatamente desarrollado por la moral, aporta el segundo constitutivo. Porque la reflexión ética aspira a alguna incidencia sobre las morales concretas. Su perspectiva no tendría sentido mayor si no apuntara a reorientar prácticas morales específicas.


A lo largo de la cultura occidental se han propuesto diversas éticas que responden a diversos momentos históricos y culturales. A continuación, presentaremos un recuento de las principales reflexiones ética, según ciertas tradiciones. Lo importante no es ver aquí una sucesión de nombres y representantes de éticas dispares con el fin de optar por una, la que más nos guste, sino poder observar y analizar, cuáles han sido los asuntos debatidos en el pensamiento ético occidental. En esa descripción se presuponen contextos bastantes diversos para éticas disímiles, pero se ofrecen como una posibilidad de entender nuestro contexto y las éticas que viven en el presente.


Teología Moral

La religión constata la experiencia humana de la creencia en Dios. Esto significa, la religión busca delimitar el ámbito donde transcurren las experiencias del hombre que lo relacionan con su tendencia hacia lo absoluto. La creencia, fe, confianza en lo absoluto e incondicionado que habitualmente se nombra como Dios, es lo que identifica un fenómeno religioso. Todas las religiones suponen la confianza de sus miembros en este ser ultimo y misterioso, y a partir de aquí buscan delimitar y orientar esta "experiencia religiosa" que es constitutiva vital de esta esfera.


El campo de lo religioso no sólo recoge la experiencia primerísima de una comunidad en su relación con lo absoluto, sino que pretende darle forma y potenciarla, a través de un marco doctrinal, un marco cultual y un marco moral. No existe ninguna religión sin una estructura conceptual que delimite sus creencias, sin una serie de prácticas rituales y sin un código normativo moral, que invite a ciertos comportamientos. El anterior planteamiento no excluye, como queda aquí mencionado, una experiencia religiosa sin tal cuerpo doctrinal - cultual y moral.


Se quiere llamar la atención en este escrito, sobre el aspecto moral de lo religioso. Pues toda experiencia de relación con lo absoluto, comporta como consecuencia cierto tipo de práctica moral que, al ser originada en dicha experiencia, tiene allí su principio y fundamento existencial. Podemos afirmar que muchos códigos morales y prácticas humanas brotan de la creencia religiosa que se tenga. Sin que con esto se esté afirmando que toda moral procede de la religión o de la experiencia religiosa. Pero cuando una moral se origina en la esfera de lo religioso, es allí donde tiene su justificación y valor.


La teología es una disciplina teórica que busca establecer mediaciones entre una experiencia religiosa dada y un contexto cultural específico. Su matriz constitutiva está en dos instancias: la experiencia propia de la situación cultural desde la que se pregunta por el sentido de lo religioso, experiencia que da las herramientas conceptuales para entender, reflexionar y juzgar esa experiencia religiosa, y la experiencia religiosa misma, tal como ha sido vivida, sentida, entendida, pensada y transmitida dentro de una determinada tradición religiosa. Esto quiere decir que el teólogo se enfrenta a diversos tipos de datos: unos que provienen de su propio mundo cotidiano, y otros de la tradición viva con la que busca dialogar. Además, en ciertas instancias de la producción teológica, el teólogo debe enfrentar su propia experiencia religiosa, pues debe hacer explícita su propia fe y buscar presentarla de modo razonable en los nuevos contextos y situaciones. En este sentido, la teología es una disciplina profundamente interdisciplinar, tanto en su misma construcción conceptual, como en el diálogo que necesita entablar si quiere conocer con más profundidad la realidad humana y si desea expresar su reflexión de maneras que sea comprensibles en la actualidad. Más aún cuando se trata de hacer "teología moral", situación en la cual es obligatorio el diálogo con la filosofía, lo mismo que con las diversas disciplinas y técnicas desde las cuales se plantean preguntas al saber teológico. De otro modo, no podría elaborar las mediaciones adecuadas entre cada situación cultural determinada y su propia tradición religiosa.


La teología moral consiste en pensar la vida moral de quienes viven en un contexto concreto, desde marcos teológicos. Es decir, "consciente de estar prestando atención a la voz de Dios que se manifiesta en la historia, cuando se dedica a la reflexión sobre las costumbres humanas" (nota 06), la teología moral parte de la vida moral misma de la comunidad, que acoge y atiende con respeto, para poder entender sus voces, sus silencios, sus preocupaciones, sus gozos y esperanzas, con el fin de discernir en ella la presencia misma de Dios, de modo que pueda promover todas las tendencias al "crecimiento en humanidad" que encuentre, e invite al cambio de las diversas situaciones de inhumanidad y deshumanización. Los criterios de juicios que esclarecen este discernimiento vienen dados en la propia tradición de fe del teólogo, o de la comunidad que hace teología moral; en particular, se debe considerar la pregunta por aquello que "hace" Dios con los seres humanos, tal como se ha descubierto en la larga reflexión de la tradición viva de la propia comunidad de fe, expresado y comunicado del modo más adecuado posible a la situación. Pero, a su vez, estos criterios deben ser descubiertos, entendidos, verificados y reflexionados de modo responsable, de manera que no se promueva una nueva ideología o se apunte a incrementar la alienación humana.

Se intenta en "nuestro caso concreto", desde la tradición bíblica, judeocristiana, esclarecer, reflexionar e iluminar la vida moral de no creyentes y creyentes, en contextos determinados. Como ya se afirmaba anteriormente en este escrito, toda reflexión genuinamente moral aspira a alguna incidencia sobre las morales concretas. La perspectiva teológica apunta a promover prácticas morales específicas desde una experiencia de fe que compromete al creyente en la construcción de cierto tipo de sociedad preferible y cierto tipo de ser humano deseado.

En nuestra cultura cristiana occidental, este tipo de teología tiene ya una larga tradición que, en algún momento de la historia, fue la reflexión dominante y que ahora constituye un elemento importante tanto para quienes, creyentes o no creyentes, intentan hacer más transparente la experiencia moral.


NOTAS.

(NOTA 01). CLARKE, PAUL BARRY y LINZEY, ANDREW, Dictionary of Ethics, Theology and Society, Routledge, New York, 1996, pp 307-320; HONDERICH, TED, editor The Oxford Companion to Philosophy, Oxford University Press, Oxford, 1995, pp. 586-591; BLACKBURN, SIMON, editor The Oxford Dictionary of Philosophy, Oxford University Press, Oxford, 1994, p. 126.

(NOTA 02) TOULMIN, STEPHEN, El puesto de la razón en la Ética, Revista de Occidente, Madrid, 1964, pp. 170-176

(NOTA 03). MACINTYRE, ALADAIR, Tras la virtud, Crítica, Barcelona, 1987, pp. 19-25.

(NOTA 04). CORTINA, ADELA, Ética mínima, Técnos, Madrid, 1989, pp. 29-38.

(NOTA 05). TOULMIN, STEPHEN, Op. cit., pp. 178-186.

(NOTA 06). FLECHA ANDRÉS, JOSÉ-ROMÁN, Teología moral fundamental, Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid, 1994, p. 15.

miércoles, 7 de agosto de 2013

La Ética aristotélica: virtudes éticas y virtudes dianoéticas


Las virtudes éticas
1.

A lo largo de nuestra vida nos vamos forjando una forma de ser, un carácter (éthos), a través de nuestras acciones, en relación con la parte apetitiva y volitiva de nuestra naturaleza. Para determinar cuáles son las virtudes propias de ella, Aristóteles procederá al análisis de la acción humana, determinando que hay tres aspectos fundamentales que intervienen en ella: la volición, la deliberación y la decisión. Es decir, queremos algo, deliberamos sobre la mejor manera de conseguirlo y tomamos una decisión acerca de la acción de debemos emprender para alcanzar el fin propuesto. Dado que Aristóteles entiende que la voluntad está naturalmente orientada hacia el bien, la deliberación no versa sobre lo que queremos, sobre la volición, sino solamente sobre los medios para conseguirlo; la naturaleza de cada sustancia tiende hacia determinados fines que le son propios, por lo que también en el hombre los fines o bienes a los que puede aspirar están ya determinados por la propia naturaleza humana. Sobre la primera fase de la acción humana, por lo tanto, sobre la volición, poco hay que decir. No así sobre la segunda, la deliberación sobre los medios para conseguir lo que por naturaleza deseamos, y sobre la tercera, la decisión acerca de la conducta que hemos de adoptar para conseguirlo. Estas dos fases establecen una clara subordinación al pensamiento de la determinación de nuestra conducta, y exigen el recurso a la experiencia para poder determinar lo acertado o no de nuestras decisiones. La deliberación sobre los medios supone una reflexión sobre las distintas opciones que se me presentan para conseguir un fin; una vez elegida una de las opciones, y ejecutada, sabré si me ha permitido conseguir el fin propuesto o me ha alejado de él. Si la decisión ha sido correcta, la repetiré en futuras ocasiones, llegando a "automatizarse", es decir, a convertirse en una forma habitual de conducta en similares ocasiones.
2.

Es la repetición de las buenas decisiones, por lo tanto, lo que genera en el hombre el hábito de comportarse adecuadamente; y en éste hábito consiste la virtud para Aristóteles. (No me porto bien porque soy bueno, sino que soy bueno porque me porto bien). Por el contrario, si la decisión adoptada no es correcta, y persisto en ella, generaré un hábito contrario al anterior basado en la repetición de malas decisiones, es decir, un vicio. Virtudes y vicios hacen referencia por lo tanto a la forma habitual de comportamiento, por lo que Aristóteles define la virtud ética como un hábito, el hábito de decidir bien y conforme a una regla, la de la elección del término medio óptimo entre dos extremos.


"La virtud es, por tanto, un hábito selectivo, consistente en una posición intermedia para nosotros, determinada por la razón y tal como la determinaría el hombre prudente. Posición intermedia entre dos vicios, el uno por exceso y el otro por defecto. Y así, unos vicios pecan por defecto y otros por exceso de lo debido en las pasiones y en las acciones, mientras que la virtud encuentra y elige el término medio. Por lo cual, según su sustancia y la definición que expresa su esencia, la virtud es medio, pero desde el punto de vista de la perfección y del bien, es extremo." ("Ética a Nicómaco", libro 2, 6)
3.

Este término medio, nos dice Aristóteles, no consiste en la media aritmética entre dos cantidades, de modo que si consideramos poco 2 y mucho 10 el término medio sería 6. ("Si para alguien es mucho comer por valor de diez minas, y poco por valor de 2, no por esto el maestro de gimnasia prescribirá una comida de seis minas, pues también esto podría ser mucho o poco para quien hubiera de tomarla: poco para Milón, y mucho para quien empiece los ejercicios gimnásticos. Y lo mismo en la carrera y en la lucha. Así, todo conocedor rehuye el exceso y el defecto, buscando y prefiriendo el término medio, pero el término medio no de la cosa, sino para nosotros"). No hay una forma de comportamiento universal en la que pueda decirse que consiste la virtud. Es a través de la experiencia, de nuestra experiencia, como podemos ir forjando ese hábito, mediante la persistencia en la adopción de decisiones correctas, en que consiste la virtud. Nuestras características personales, las condiciones en las que se desarrolla nuestra existencia, las diferencias individuales, son elementos a considerar en la toma de una decisión, en la elección de nuestra conducta. Lo que para uno puede ser excesivo, para otro puede convertirse en el justo término medio; la virtud mantendrá su nombre en ambos casos, aunque actuando de dos formas distintas. No hay una forma universal de comportamiento y sin embargo tampoco se afirma la relatividad de la virtud.
Las virtudes dianoéticas
1.

Si para determinar las virtudes éticas partía Aristóteles del análisis de la acción humana, para determinar las virtudes dianoéticas partirá del análisis de las funciones de la parte racional o cognitiva del alma, de la diánoia. Ya nos hemos referido estas funciones al hablar del tema del conocimiento: la función productiva, la función práctica y la función contemplativa o teórica. A cada una de ellas le corresponderá una virtud propia que vendrá representada por la realización del saber correspondiente.
2.

El conocimiento o dominio de un arte significa la realización de la función productiva. A la función práctica, la actividad del pensamiento que reflexiona sobre la vida ética y política del hombre tratando de dirigirla, le corresponde la virtud de la prudencia (phrónesis) o racionalidad práctica. Mediante ella estamos en condiciones de elegir las reglas correctas de comportamiento por las que regular nuestra conducta. No es el resultado, pues, de la adquisición de una ciencia, sino más bien el fruto de la experiencia. La prudencia es una virtud fundamental de la vida ética del hombre, sin la cual difícilmente podremos adquirir las virtudes éticas. Aplicada a las distintas facetas de la vida, privada y pública, del hombre tenemos distintos tipos de prudencia (individual, familiar, política).
3.

Por lo que respecta a las funciones contemplativas o teóricas, propias del conocimiento científico, (Matemáticas, Física, Metafísica,) la virtud que les corresponde es la sabiduría (sophía). La sabiduría representa el grado más elevado de virtud, ya que tiene por objeto la determinación de lo verdadero y lo falso, del bien y del mal. El hábito de captar la verdad a través de la demostración, la sabiduría, representa el nivel más elevado de virtud al que puede aspirar el hombre, y Aristóteles la identifica con la verdadera felicidad.
4.

En efecto, el saber teórico no "sirve" para nada ulterior, no es un medio para ningún otro fin, sino que es un fin en sí mismo que tiene su placer propio; sin embargo, como hemos visto al analizar las virtudes éticas, el hombre debe atender a todas las facetas de su naturaleza, por lo que necesariamente ha de gozar de un determinado grado de bienestar material si quiere estar en condiciones de poder acceder a la sabiduría. Será un deber del Estado, por lo tanto, garantizar que la mayoría de los ciudadanos libres estén en condiciones de acceder a los bienes intelectuales.





martes, 6 de agosto de 2013

Tarea Asignada: Conceptualizar la postura sobre la Ética, según Aristóteles

Todos buscamos la felicidad, pero realmente ¿sabemos lo qué es?, ¿Cómo podemos llegar a ella?, ¿En verdad se puede alcanzar?. Desde mucho tiempo atrás, esta búsqueda ha sido inevitable y muchos filósofos han querido dar respuesta a estas incógnitas, entre ellos el gran Aristóteles, quien a partir de su obra “Ética Nicomaquea”, nos muestra lo que para él, es la felicidad y nos dice la manera para que ésta pueda ser alcanzada.



Dentro de este texto, la ética es la parte de la filosofía que atiende el valor de la conducta humana; por lo cual se entiende, no el hacer y sí el obrar. Con esto Aristóteles quiere decir, que la conducta humana se basa en aquello que el ser humano hace pero que también deja de hacer. De igual forma la ética es catalogada como el fin supremo al que debe aspirar el hombre pero no para el beneficio propio sino para el bien social. Esto último hace énfasis en cuanto a que la ética siempre verá por el bien común y no sólo por el individual.

Hacer el bien se caracteriza por ser algo propio y difícil de erradicar del sujeto, además de encontrarse íntimamente relacionado con la felicidad, pues ambos son concebidos comúnmente y de acuerdo a la imagen del género de vida que cada quien posee, ésta se puede alcanzar; con esto quiere decir, que la felicidad depende de la historia de vida de cada persona. El ser feliz entonces se define a partir de obrar bien, de hacer el bien y además, de vivir bien.



De acuerdo con Aristóteles, existen tres tipos de bienes, los cuales son catalogados en: exteriores, en los del alma y en los del cuerpo. El fin de la felicidad se encuentra incluido entre los bienes del alma y no entre los exteriores; esto debido a que si se enfocara en los exteriores, entonces la felicidad sólo estaría basada en lo superficial y la forma de actuar del hombre no importaría para que éste fuera feliz. Es por esto que el filósofo concuerda con la creencia que se tiene, de que el hombre feliz es el que además de vivir bien, obra bien.

Desafortunadamente en pleno siglo XXI un gran número de personas ha puesto su felicidad justo en los bienes exteriores, donde la superficialidad al parecer vino para quedarse.

Claro que no se puede dejar de lado que la felicidad en alguno momento para hacerse presente tendrá que reclamar algunos bienes externos, pues es cierto que aquel sujeto que esté desprovisto de este tipo de recursos o bienes, no podrá actuar de manera recta y tener a su alcance los recursos que podrán darle una mejor calidad de vida y por ende proporcionarle cierta felicidad. Con esto pareciera que la felicidad exige un substituto de prosperidad por lo que es muy común que la gente asocie el hecho de ser feliz con el hecho de poseer fortuna.

La felicidad además de estar asociada con la fortuna también llega a estar asociada con la virtud. La virtud es partícipe de la felicidad del ser humano, pues aunque los aconteceres de la fortuna sean muchos y diversos entre sí, está claro que las cosas que resultan del todo bien y que empiezan a ser frecuentes dentro de la vida diaria, harán más dichosa la existencia por la capacidad que éstas tienen de embellecerla y volverla en cierta manera virtuosa; ya que se llega a un punto donde la estabilidad se hace presente, provocando que el ser humano enfrente con dignidad los cambios que la fortuna puede darle, conservando una armonía que se vuelve plena.



La virtud como tal es un hábito selectivo que opta por una posición intermedia entre el exceso y el defecto, aunque esta posición es difícil de conseguir, no es imposible, claro que algunas veces el sujeto no podrá evitar irse, ya sea al exceso o al defecto. No por nada existe esa conocida frase de: “Todo con medida, nada con exceso.”

Aristóteles no sólo se enfoca en la virtud sino también en su lado contrario. Nos habla de la fanfarronería, la vergüenza, de aquellos que son iracundos, coléricos y amargados. Hace énfasis en ellos para enseñarnos que este tipo de conductas son aquellas que no sólo no son dignas del bien del que se ha estado hablando, sino que impiden por completo llegar a la felicidad que puede darse en algún momento.

Al final, el gran filósofo nos pone las cartas sobre la mesa y nos muestra que a partir de esta ética se puede alcanzar la felicidad. Claro está que esta no es algo que de pronto llegue y se quede para siempre, sino que por el contrario, es algo que tiene un punto de partida y que al dar inicio debe irse desarrollando a lo largo de nuestras vidas, ya sea por medio de trabajo, de cultivar amistades, de seguir desarrollando nuestras virtudes; es decir, mediante la forma en que actuemos y estemos decididos a tomar las riendas de nuestro camino, es como podremos ser felices.

Por supuesto que no estamos exentos de las trivialidades que podamos sufrir a lo largo de este camino, de lo que se trata no es de alcanzar un estado de felicidad que será eterno, sino alcanzar momentos de felicidad que harán mucho más satisfactoria la experiencia de vivir.

Acerca de este tema, desarrollen un ensayo crítico que subirán, por equipo, en el respectivo blog que han creado.


Introducción al Sub-proyecto Ética Profesional y Desarrollo personal

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS



La ética y la moral, han sido dos ingredientes comunes de la vida en
sociedad desde los primeros tiempos; la búsqueda de un equilibrio trazó la línea
de una conducta colectiva que luego sería asumida por cada miembro de la
Universidad Nacional Experimental de los Llanos Occidentales “Ezequiel Zamora”
Oficina de Planificación y Evaluación Institucional Comisión Curricular Carrera: Contaduría Pública –UNELLEZ-sociedad, permitiéndose así la tolerancia y la convivencia como valores irremplazables en la confección de lo que entendemos hoy día como civilización
occidental. Y es que antes de expresar interés ante aspectos morales y éticos, es
necesario identificar a qué grupo civilizatorio pertenecemos: a Occidente. ¿Por
qué? Porque el continente Americano, en 1492, fue reencontrado por europeos
pertenecientes a este esquema de valores civilizatorios, siendo impuesto en la
cultura aborigen de nuestros pueblos un proceso de colonización y
transculturización, que trajo consigo tanta historia sangrienta y exclusión.
La sociedad occidental hace alusión a Occidente (del latín occĭdens, "lugar
de la caída del Sol"), que significa oeste, y en general se refiere a un conjunto de
culturas que se desarrollaron en esos espacios geográficos de la Europa del oeste
y central; la civilización griega, en el siglo IV antes de Cristo, es su mayor
muestrario de grandeza y capacidad intelectual como civilización avanzada. Hay
distintas acepciones sobre el significado del mundo Occidental: en su acepción
más restrictiva, abarca a la Europa Occidental surgida durante la Edad Media; en
su acepción amplia, incluye a toda la cultura grecorromana, e incluso a las
primeras civilizaciones de Mesopotámica, como los sumerios y el Antiguo Egipto.
Ha sido un calificativo de grupos sociales contrapuesto a las civilizaciones de
Oriente (este, en latín).

¿Qué diferencia lo occidental de lo oriental como sociedad? Su conducta,
sus costumbres; su forma de ver la vida. Los occidentales son más pragmáticos,
orientados a ver el mundo a través de lo racional; los orientales son más
espirituales, místicos en un sentido humanista del término; orientados al mundo
natural y la sumisión de lo humano a los designios de la naturaleza. Dos
sociedades distintas, pero convergentes en su deseo de perpetuarse y de asumir
mecanismos de control que aseguren la convivencia y la construcción de una
sociedad unida a pesar de las divergencias.
Para la sociedad oriental el concepto de propiedad, de respeto a las
libertades de cada persona es un asunto ganado por la herencia, por los
antepasados; por ello, faltar a una conducta, como robar por ejemplo, en la
sociedades orientales es una falta que afecta las raíces de herencia, de
antepasados de esas personas. La sociedad occidental es más contemplativa, ve
la falta como el producto de equivocaciones que hay que corregir, pero que sin
embargo no llegan a mayores consecuencias que la privación de libertad, auque
ya en casos extremos, en algunas ciudades, de la vida; pero no es un asunto que
doblegue el espíritu como en el caso de la oriental. La conciencia del occidental es
más calculadora y fría en este sentido.



En esta sociedad occidental hoy formamos a futuros profesionales en
Contaduría y Administración; son personalidades influenciadas por toda una
herencia traumática de conquistas y colonización; a estos futuros profesionales es
necesario formarles para la vida pragmática del núcleo social en donde le ha
tocado desenvolverse; a esta personalidad consumista, individualista, sesgada por
la influencias de la revolución global de las comunicaciones a través del Internet y
las cadenas internacionales de televisión por cable, hay que orientarlos; hacerlos
comprender un lado espiritual y de valores que en la mayoría de las ocasiones,
producto de la misma sociedad occidental, no consiguen en sus hogares,
epicentros primarios de formación, la guía adecuada para incrustar en cada uno,
principios de equidad, solidaridad, pudor y valores; no sólo como futuros
ejecutantes de profesiones que ameritan ganar confianza y respeto en la conducta
colectiva, sino como personas que se estimen en un mundo de vicios y
corruptelas, pero en el cual deben sobrevivir conquistando espacios con ética y
apego a los preceptos profesionales de sus carreras.

Un ingrediente fundamental a conquistar cada futuro profesional en las
ciencias contables y administrativas, es el Valor como condición de algo que sirve
y es deseable; para la ética los valores son el bien; para la estética, la belleza.
Según Jorge Etkin: “los principios de la ética y los valores éticos de dependen de
las circunstancias (no son hipotéticos), son afines en sí mismo...Actuar según
estos valores hace posible la convivencia en una sociedad, pero no cualquier
manera, sino sobre la base de la equidad, la libertad, la solidaridad, la justicia, la
dignidad del trabajo”.

Razonar en el plano de lo valores significa utilizar premisas y no sólo
hechos. Al evaluar la eficacia de las ciencias contables y administrativas debe
considerarse los criterios de valor que la hacen ser una instancia de servicio y
justicia.



Jorge Etkin clasifica en tres conceptos la conducta (valores) de quienes están
inmersos en áreas administrativas, en miras a darle un calificativo concreto al
funcionamiento de las organizaciones modernas: el vacío ético, quienes deciden
no responden por sus actos; la dualidad ética, se predica una idea y la contradice
la práctica; y la ética mínima, que es cumplir la tarea y seguir valores o principios
que convienen, mientras la relación de fuerzas lo permita.
Esto nos lleva a considerar la distinción entre Ética y Moral en el ámbito de las
ciencias contables y administrativas: la ética se refiere a la conducta particular de
cada profesional hacia sus funciones y responsabilidades; la moral se refiere a las
pautas y códigos de comportamiento en un contexto social determinado.
La falta de ética no es cuestión declarativa sino que se manifiesta por una
desviación de recursos públicos que es injusta y aumenta la desigualdad en la
sociedad civil. La inmoralidad es un componente de la sociedad dual, una realidad
que produce sectores marginados o condenados a la pobreza.
3 El vacío ético, nos dice Jorge Etkin, no es sólo una cuestión personal o un
problema de educación. Ubicado en las ciencias contables y administrativas, el
vacío ético significa injusticia, agresión al insigne principio de servicio público al
cual se deben estos profesionales.

En el ejercicio de las profesiones es posible encontrar factores que puedan
llegar a ser el sustento para el abuso y la inmoralidad en el ámbito contable administrativo; esos factores no llegan necesariamente a la conclusión que el profesional en estas áreas crea condiciones donde la falta ética se dé, sino que por el en contrario presenta la vulnerabilidad propia de organizaciones
compuestas por capital humano. A pesar de encontrar excusas válidas, nada
desdeñable es pensar que en ciertos contextos determinados de la vida de una
sociedad, se dan las condiciones que hacen de las organizaciones un medio fértil
de inmoralidad. En este punto se impone el ejemplo, la educación y la buena
orientación desde los centros formativos universitarios para dotar a esos futuros
profesionales, de la simbología y los valores necesarios para no sucumbir y
mantenerse dignos en el ejercicio de sus funciones.

Las relaciones de poder (no las técnicas) y las formas dinámicas en que la
sociedad disfraza sus intereses, hace necesario articular un contenido
programático que alcance responder a los desafíos de la sociedad moderna
occidental. Por lo tanto, el espíritu del programa se enmarca en fundamentar la
propuesta de RETORNAR a los valores, considerando los siguientes factores
determinantes:

-VOLUNTAD POLÍTICA; el sistema social en conjunción con las universidades,
debe reunir un consenso explícito para atacar la cuestión ética;

- INDEPENDENCIA DEL PODER JUDICIAL, el vacío ético en la sociedad occidental perdura porque
los profesionales infractores son protegidos por instancias que tienen tentáculos
en la organización política de la sociedad; LA TRANSPARENCIA, dar a luz las
acciones del trabajo profesional de manera que el colectivo pueda conocer las
tareas de los profesionales en ciencias contables y administrativas;

-LA EDUCACIÓN EN EL MARCO DE LOS PRINCIPIOS, para fortalecer en el
profesional los valores de responsabilidad social y respeto a las libertades en el
plano de la democracia representativa, participativa y protagónica; y

-FOMENTAR LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA en hacer valedero los mecanismos de
participación descritos en el artículo 70 de la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela, sancionada en 1999.

La sociedad debe reunir un consenso explícito para atacar la cuestión ética,
desarrollando un proyecto de desarme de intereses y haciendo lo que la ley y la
voluntad popular esperan: sirviendo al colectivo con talento, responsabilidad y
compromiso social; sin descuidar fortalecer el poder judicial que tiene la potestad
de evaluar las denuncias de corrupción, así como incentivar la figura de
contralores comunitarios o vecinales que estén alerta en la ejecución de
programas y proyectos en sus comunidades.

JUSTIFICACIÓN





Uno de los grandes problemas que estamos enfrentando no solo en
Venezuela y en Latinoamérica, sino a escala mundial, es la pérdida de valores en
todo los niveles de la actuación humana y de esto no escapa los profesionales de
contaduría pública, ya que estamos frente a una situación de gran riesgo, porque
cada día nos encontramos antes circunstancia, en las cuales la moral y la ética
están siempre violentadas.

De allí radica la importancia del estudio de la Ética Profesional que tiene
como objetivo fundamental contribuir a la reflexión personal del estudiante, que
propiciará respuesta a las siguientes interrogantes: ¿Cuáles son los Valores en
donde debe sustentarse para el optimo desempeño de su profesión ¿ qué ventajas
se derivan de una mayor calidad ética y moral de los recursos humanos?
¿Cómo superar la falta de fe en los líderes y el estado de incertidumbre que
ello genera para desempeñarse y orientar a la empresa hacia un desarrollo
sostenido?. Ahora más que nunca, los conceptos sobre ética, son además de
necesarios, ejemplo de congruencia entre el pensar y el quehacer del Contador
Público

OBJETIVO GENERAL:

Al término del Subproyecto Ética Profesional, el estudiante de Licenciatura en
Contaduría Pública con los conocimientos suministrados durante las actividades
desarrolladas para el Subproyecto, elaborará un Informe en el que expresará el
acatamiento de los valores éticos y gremiales correspondientes del quehacer
profesional del Licenciado en Contaduría Pública.



MÓDULO I:
ETICA MORAL Y VALORES.
I.1. OBJETIVO GENERAL DEL MÓDULO I:
Al término del Módulo I, el estudiante desarrollará por escrito los conceptos
básicos de Ética, Moral y Valores. Habrá logrado el objetivo si lo desarrollado por
él, se corresponde con lo previsto en las Actividades de clase.
I.2. CONTENIDO:
ETICA- MORAL
 A) Etimología
 B) Concepto
 C) Características
 D) División
 E) Diferencia entre Ética y Moral
 F) La Ética, el conocimiento y la actuación profesional
 G) Ética y responsabilidad profesional.
H) La bioética en el marco de las profesiones de ciencias contables y
 administrativas.
VALORES:
A) Etimología
B) Concepto
C) Clasificación de los Valores
D) Importancia de los Valores Éticos para el Contador Publico
E) Ética y Moral en la Administración Pública:
- El funcionario Publico
- La institución Publica
- Importancia del Contador Público en la Instituciones Publica
F) Ética y Moral en la Administración Privada:
- El profesional de la Contaduría
- La organización Privada
- Importancia del Contador Público en la organización Compleja





MÓDULO II:
DEONTOLOGIA PROFESIONAL

II.1. OBJETIVO GENERAL DEL MÓDULO II:
OBJETIVO GENERAL DEL MÓDULO II:
Finalizada la sesión de las conferencias, el estudiante elaborará por escrito
basándose en el conjunto de conocimientos dados por los conferencistas.
II.2. CONTENIDOS:
A) Etimología;
 B) Concepto;
 C) Función e Importancia de los Códigos de Ética.
MÓDULO III:
NORMAS QUE RIGEN EL EJERCICIO DE LA PROFESION DEL CONTADOR
PÚBLICO
III.1. OBJETIVO GENERAL DEL MÓDULO III:
Finalizada la sesión de las clases, el estudiante elaborará por escrito los
Conocimientos impartidos por el facilitador.
III.2. CONTENIDOS:
A) Código de Ética Profesional;
 B) Ley y Reglamento del Ejercicio del Contador Público;
 C) Reglamento del Tribunal Disciplinario;
 D) Normas Interprofesionales para el ejercicio del Contador Publico.
MÓDULO IV:
DISPOSICIONES LEGALES QUE LE ASIGNAN RESPONSABILIDAD A LOS
CONTADORES PÚBLICO.
IV. 1.-OBJETIVO GENERAL DEL MÓDULO IV:
Finalizada la sesión de las conferencias, el estudiante elaborará por escrito
basándose en el conjunto de conocimientos dados por los ponentes, un informe
Individual o grupal sobre las Normas que rigen la actuación del Licenciado en
Contaduría Pública.
IV.2.- CONTENIDOS:
A) Constitución de la República Bolivariana de Venezuela;
B) Código Orgánico Tributario;
C) Código de Comercio;
 D) Ley General de Banco;
 E) Ley de Empresa de Seguro y Reaseguro;
 F) Ley de Mercado de Capitales:
 G) Ley de la Caja de Ahorro y Fondo de Ahorro;
 H) Ley Orgánica sobre sustancias Estupefacientes y Psicotrópicas; y
 I) Código Penal.
ESTRATEGIAS METODOLOGICAS:
Las actividades se desarrollaran mediante el enfoque “aprender haciendo”, las
Cuales incluyen las siguientes estrategias:
• Trabajos grupales e individuales;
• Estudio de casos referidos a situaciones reales en organizaciones de la
localidad o región;
• Discusión en clases.
.
RECURSOS DE APRENDIZAJE:
 Libros textos;
 Bibliografía indicada;
 Video Beam; y
 Computadora.
ACTIVIDADES DE EVALUACIÓN DE COMPETECIAS:
La evaluación será continua y comprenderá las siguientes actividades:
1. Talleres.
2. Participación activa durante el desarrollo de las clases.
3. Disertación oral y escrita.



BIBLIOGRAFÍA BÁSICA
• AZOCAR A., Ramón E. (1998).La revelación de Oanes. Ensayos acerca del
Federalismo Libertario. Caracas, Ediciones de la Gobernación del estado
Portuguesa y de la Fundación Cultural UNELLEZ, 235 págs.
• AZOCAR A., Ramón E. (2001).La Ética desde Sócrates hasta la
Modernidad. Ensayos histórico conflictual. Guanare, material mimeografiado,
51 págs.
• AZOCAR A., Ramón E. (2007).Pensamiento Complejo y otros ensayos.
Caracas, Colección Heterodoxia, serie crítica emergente, editorial El Perro y
la Rana-Ministerio del poder Popular para la Cultura, 127 págs.
AYLLÓN, José Ramón E. (1998).Luces en la caverna. Historia y
fundamentos de la ética. Barcelona-España, Ediciones Martínez Roca, 301
págs.
• BROWN, Robert (1972).La Explicación en las Ciencias Sociales.
Traducción de Nestor A. Mínguez, Revisión Técnica de Gregorio Klimovsky.
Buenos Aires, Ediciones Periferia, 275 págs.
• BUNGE, Mario (1972). La Ciencia, su método y su filosofía. Buenos
Aires, Editorial Siglo XX, 157 págs.
• Código de Ética Profesional del Licenciado en Contaduría Pública (1996,
Febrero 24) (Aprobado en la I X Asamblea Nacional Ordinaria de FCCPV).
• Código Orgánico Tributario
• Código de Comercio
• Código Penal
• Constitución de la República Bolivariana de Venezuela
• GUÉDEZ, Víctor (2002).La ética gerencial. Instrumentos estratégicos que
facilitan decisiones correctas. Caracas, Ediciones Planeta-FONCIED, 168
págs.
HURTADO LEON, Iván y Josefina Toro Garrido (1998).Paradigmas y
Métodos de Investigación en tiempos de cambio. Valencia, Editorial
Clamente, 137 págs
• KANT. Emmanuel(1992). Crítica de la facultad de juzgar. Traducción de
Pablo Oyarzún. Caracas, Editorial Monte Ávila, 488 págs. (Publicada
originalmente en 1790).
• LODGE, George C.(1996).Administrando la Globalización en la era de la
interdependencia. Traducción de Juan Carlos Jolly. México, Editorial
Panorama, 163 págs.
Ley y Reglamento de Ejercicio de la Profesión del Licenciado en Contaduría
Pública
• Ley General de Banco
• Ley de Empresa de Seguro y Reaseguro
• Ley de Mercado de Capitales
• Ley de la Caja de Ahorro y Fondo de Ahorro
• Ley Orgánica sobre sustancias Estupefacientes y Psicotrópicas
• Normas Interprofesionales para el Ejercicio de la Función de Comisario
(1987, Mayo, 27) (Del Artículo 27 de la Ley de Ejercicio de la Profesión de
Licenciado en Administración, Ordinales 2º, 12º y 13º).
• Reglamento del Tribunal Disciplinario
• Sánchez, Ángel. (1995). Introducción a la Ética y a la crítica de la Moral.
Valencia: Badea.
• Savater, Fernando. (2000). Ética para Amador. Barcelona, editorial
Ariel.
• Zamorano, Enrique (1999) La Ética de los Contadores Publico.
Instituto Mexicano de Contadores Públicos.

Líneas de Investigación

Las líneas de investigación son oportunidades para potenciar el perfeccionamiento
del quehacer metodológico y descubrir nuevo conocimiento para el fortalecimiento
de los temarios correspondientes a las diversas disciplinas de estudios de una
institución educativa; en nuestro caso, este temario está inmerso en la
visualización práctica y teórica de la ética desde sus bases filosóficas, filosofía de
la moral, hasta sus elementos conectivos con el área de las ciencias contables y
administrativas.
Líneas-macro de Ética relacionada con el Área Ciencias Económicas y Sociales:
-Sociedad y Comunidad
-Gerencia
-Comportamiento Organizacional
-Gestión de Conocimiento
-Participación Ciudadana y contraloría social
-Valores Organizacionales (Compromiso de los integrantes de la organización con
los principios establecidos como metas institucionales y humanas)
-Deontología (Ciencia o tratado de los deberes)
Sub-Líneas de investigación surgidas de las líneas-macro:
-Sociedad y Comunidad
- Responsabilidad social
- Autogestión
 -Cooperativismo
 -Servicio Comunitario
-Gerencia
 -Principios gerenciales en la administración de Recursos Humanos
 -Categorías éticas de la actividad gerencial
 -La autoridad en las relaciones laborales
 -Principios humanos de la planeación gerencial
 -Entrenamiento organizacional
- Comunicación efectiva
-Comportamiento Organizacional
 -Clima organizacional
 -Principios humanos para el cambio organizacional
 -La conducta gerencial
 -El liderazgo organizacional
 -Valores de desempeño
 -Desarrollo Organizacional
-Gestión de Conocimiento
 -Análisis del discurso gerencial
 -Principios éticos para el manejo de información institucional
 -Principios gerenciales para la capacitación del recurso humano
-Valores éticos para el uso de la tecnología
-Participación Ciudadana y contraloría social
 -Valores humanos en la creación de los Consejos Comunales
 -Principios éticos para las políticas públicas
 -Manejo del Presupuesto Participativo
 -Principios morales para el control y seguimiento de las obras públicas
-Valores Organizacionales
 -La conducta profesional en su relación con los procedimientos
 -El criterio profesional
 -Principios de política de Estado en las organizaciones públicas
 -Intereses social, político, económico y cultural de la organización
-Deontología
 -Código de ética profesional
 -Principios éticos de la organización
 -Relación de los valores organizacionales con los planes de desarrollo del país
 -Vocación profesional

Líneas de Extensión:

Para la ampliación de conocimiento en el ámbito del trabajo extensionista, se
proponen algunos temas relacionados con la ética y los valores organizacionales:
-Taller sobre Código Ética
-Curso sobre Valores Organizacionales:
- En los Consejos Comunales
-En la estructura organizacional de las Instituciones de Educación Superior
-En las organizaciones públicas y privadas
-En los profesionales de libre ejercicio de la profesión
-Capacitación en relaciones humanas
-Taller de Atención al Público
-Curso de manejo ético de Libros Contables
-Taller de Motivación
-Taller de Resolución de Problemas en Relaciones Humanas



INTEGRACION DE DOCENCIA INVESTIGACION Y EXTENSION:

En el cumplimiento de las actividades desarrolladas en el proceso de enseñanza
aprendizaje para el logro de los objetivos establecidos en cada modulo de
aprendizaje, se establecerán estrategias que permitan conectar los conocimientos
teóricos adquiridos por los estudiantes para integrarlas con el entorno
comunitario, gremial y empresarial de la región.


Alcance del contenido programático:

VICERRECTORADOS y NÚCLEOS: VPDS, VPDR, VPA, VIPI, Sta. Bárbara y Guasdualito.

PROGRAMA: Ciencias Sociales

SUB-PROGRAMA: Contaduría Pública
CARRERA: Licenciatura en Contaduría Pública

ÁREA DE CONOCIMIENTO: Orientación Personal, Social, Académica y
Profesional

PROYECTO: Lenguaje y Desarrollo Personal y Social

SUB-PROYECTO: Ética Profesional

PRELACIONES: Ninguna

CÓDIGO: CP430221507

HORAS SEMANALES: Horas Totales 02: 02HP

UNIDADES DE CRÉDITO: 01

SEMESTRE: VII

CONDICIÓN: Obligatorio

MODALIDAD DE APRENDIZAJE: Presencial
ELABORADO POR:
Ramón E Azócar A
Carlos Flores
Alida González
José López

                                                                                   Junio 2009.



El curso “Ética Profesional y Desarrollo Personal”, ha sido preparado para construir en la consciencia de cada potencial Contador Público o Administrador, un perfil de servidor social y de actitud vocacional que lo distinga de cualquier otro profesional, no por el hecho de hacerlo exclusivo, sino por proveerlo de habilidades y destrezas de elevada condición, para contribuir a modelar un tipo de sociedad más humano y más cooperativa.


La evaluación del Surbproyecto tendrá la siguiente orientación:

20% Creación del Blog

20%Aportes al Blog

10%Participación y responsabilidad

25%Exposiciones y discusión socializada

25%Informe práctico y trabajo cooperativo

100% en la Escala del 1 al 5.


ILUSTRACIONES: Obras en acrílico sobre tela de Ramón E. Azócar A. (Guanare, 1968)